Volar y tener los pies en la tierra no son ideas opuestas. Al menos no en el caso del jujeño Bruno Arias, que mantiene intactos los sueños de cuando inició su carrera, a los que les sumó la experiencia y lo aprendido en estos años de recorrer peñas y escenarios junto a muchos de los más grandes referentes de la música popular argentina.
"El volador siempre está y fue alimentando todo esto, porque los anhelos se cumplen cuando se enfoca la energía en ellos", le dice Bruno a LA GACETA, parafraseando el título de su primer disco, "Changuito volador" (2005).
La clave, afirma, es recordar siempre de dónde se viene. "Para seguir un camino hay que tener claro dónde se mamaron los sentimientos", sostiene.
Después de sus dos primeros años en Buenos Aires, necesitó volver a su pago y echar raíces, aunque no viviera allí. "Hay que enraizarse, empezar a pisar la tierra y bajar del vuelo", analiza, al tiempo que explica el concepto de su segundo trabajo, "Atierrizaje" (2007), escrito así, en un juego de palabras. Allí, dice, sintió que dejó de ser el protagonista. "Lo importante es transmitir; la canción, y no el artista", evalúa después de haber logrado imponer su música sin artificios ni salidas fáciles. De hecho, grabó temas propios de autores poco conocidos de su provincia, en su mayoría inéditos.
"Lo demás depende de cómo el artista se relaciona con el público. A la gente de Buenos Aires no me la gané arriba del escenario, sino recorriendo peñas y guitarreadas, tocando en las plazas. Es una construcción que se debe hacer a conciencia con un compromiso firme con el público y asumiendo la responsabilidad de buscar una personalidad propia sin ocultar las influencias recibidas", argumenta. Bruno está trabajando en su tercer disco, y siente que está frente a un gran desafío. "No quiero mantener las formas de los anteriores, intento buscar que se perciba el concepto sobre el que trabajo ahora, y que tanto las letras, como el arte de tapa y la grabación superen lo que hice antes. Busco seguir creciendo", confirma.
Factores indígenas
Ese disco, que saldrá este año, posiblemente se llame "Kolla en la ciudad". Refleja con claridad la etapa en la que está, consustanciado con la lucha de los pueblos originarios (tocó en la marcha del 20 de mayo, en Buenos Aires).
Su encuentro con esta temática se dio a través de la música, cuando sumó a su repertorio la canción "Jacha malku", un tema precolombino con banda de sikus. En su próximo disco habrá varias composiciones, propias y ajenas, que hablan sobre la discriminación, el desarraigo y otros factores relacionados con los indígenas.